
le llamamos encuentro
porque sabíamos que ese Origen no tendría fin.
inexorables co.incidencias nos presagiaron un estío
enfervecida de pleno, amé el candor del espíritu hecho en ti piel
y la carne engalanada por el rubor que es amarse
nos bebimos la sed colosal, acurrucados en un pequeño lugar de un pequeño planeta peregrino,
la conciencia no cejaba de retorcerse y parirse, guiñándonos valles riscos y quebradas,
empeñamos garras ganas y alas
para que nos fuese concedido ver una siguiente menuda mañana
nos la bebimos otra vez solaces y ávidos, como se bebe la gracia
pretendimos luego la explanada, y para ello tuvimos que vernos las espaldas, los pliegues, los reversos
lo eterno se desgajó ante nuestro espanto
antes de comprender, todo supo a recia impermanencia
y la conciencia de lo fugaz nos despertó de bofetón de un sueño mortalmente cándido
entregar el último aliento fue absolument nécessaire
agradecer fue muy posterior.
cuando en las cuerdas se detuvo el tiempo,
un cero enroscado fue latiéndonos amparos ante tanta gesta y avatares
mientras mudamos a razón de cada respirar, toda la piel
sólo la memoria nos redime del Olvido Primordial y volvemos solícitos y serenos a tallar la piedra
en el sigilo de la montaña un remolino se alivió de girar,
en el intersticio suntuoso de las eras y el bigbang la montaña se evanesció,
ligera como una palabra que perdimos entre la mente y la lengua,
en el espejismo de un mañana nos resarcimos las agallas, para proseguir,
que no era sino re.comenzar este eterno re.tornar


























Cecilia
Lo leí despacio para entrar al conocimiento de lo que das a conocer entendí el mensaje está muy bién y me gustó sinceramente-Manuel